Un descubrimiento ha deslumbrado a entendidos y profanos en el tema de la enfermedad de Alzheimer. Por lo visto, la acumulación de una proteína en el cerebro, la beta-amiloide, es la responsable de esta enfermedad.

En otras palabras, los residuos de una sustancia se acumulan creando un basura que es lo que enturbia al cerebro y provoca la pérdida de memoria. No obstante, es reversible. Al menos, en teoría.

Esta porquería podría ser eliminada por otras dos sustancias que produce el celebro. El problema es que el gen apoE4 decide que sea el recoge-basura más lento quien se encargue de la tarea, con lo que impide que la limpieza sea eficaz.

Los autores de este trabajo, liderados por Rashid Deane, investigador de la Universidad de Rochester (EEUU) y uno de los líderes en el campo del Alzheimer durante los últimos 15 años, tomaron como punto de partida el hecho evidente de que, si la acumulación de beta-amiloide causa el Alzheimer y ApoE4 es un factor de riesgo, este gen, de alguna forma, debe interferir en el metabolismo de la proteína.

Quien recoge la basura acumulada en el celebro, VLDLR,  es 20 veces más lento que el otro, LRP1. podría escoger el ferrari pero el cerebro se decanta por el seiscientos.

Al comparar esta situación con el cerebro de ratones que poseían las dos variantes restantes del gen APOE (apoE2 y apoE3), Deane y sus colaboradores comprobaron que la tasa de eliminación de beta-amiloide es de dos a tres veces más rápida que con apoE4, principalmente porque utilizan LRP1 para sacar la proteína del encéfalo.

El estudio puede leerse completo en la revista ‘Journal of Clinical Investigation‘.