Aunque es sólo un ensayo, uno más, uno tras otro, es una esperanza. Seguro que alguno de ellos obtendrá sus frutos y logrará progresar en la lucha contra la enfermedad. En este caso se trata de una sencilla vitamina, una píldora que podría retrasar la progresión del Alzheimer.

Gran Bretaña es la encargada de poner en marcha un nuevo proyecto de investigación de la enfermedad. Tras probar en los laboratorios que la vitamina B3 logró proteger a los ratones de la pérdida de memoria, ahora toca hacer un ensayo real.

Según informa el diario “The Guardian“, un total de setenta personas a quienes se les ha diagnosticado recientemente la enfermedad de Alzheimer participarán activamente en este ensayo clínico, que durará seis meses. Todos ellos recibirán altas dosis de vitamina B3, una dosis suficiente para intentar el objetivo perseguido y al mismo tiempo no perjudicar a los enfermos.

El ensayo comienza a principios de 2009 y supone una esperanza grande para este país, donde existen más de 400.000 personas con Alzheimer. Según informa la Alzheimer Society de Gran Bretaña, si se logra retrasar cinco años la progresión de la enfermedad, podría reducirse a la mitad el número de muertos.

Susanne Sorensen, responsable de Investigación de la Sociedad de Alzheimer, afirma que este ensayo es interesante, sin embargo asegura que “la mayor prueba sobre la reducción del riesgo de demencia es mantener una dieta sana, hacer ejercicio regularmente, no fumar y controlar la tensión y el colesterol”.