Cuando de pequeño mis abuelos venían a verme, mi casa se convertía en una gran fiesta. Lo mismo le sucede al protagonista de “Domingo de pipiripingo”, un libro con el que María Jesús Jabato (Burgos, 1959) ha ganado el Premio de Poesía para Niños Príncipe Preguntón que otorga la Diputación de Granada.
A través de versos se cuenta la historia de un nieto y su abuela que padece Alzheimer, y cómo su presencia se convierte en una auténtica fiesta. La obra nos hace partícipes de los cuentos de la anciana, de los divertidos ratos que pasan juntos inventando palabras, así como de los lapsus y equívocos que se presentan con la enfermedad.
“Abro los ojos y veo que nos hacemos mayores y que las funciones cerebrales van disminuyendo siendo uno de los problemas que afecta con más intensidad. Me llama la atención la dignidad con la que las personas mayores encaran el proceso de envejecimiento físico y mental”,
comenta su autora.
El libro, publicado por Hiperión y con ilustraciones de Laura Esteban, pretende ser un ejercicio de aprendizaje para los niños, que incomprensiblemente parece que se alejan cada vez más de sus mayores. Pero lo cierto es que, con un abuelo, cualquier lunes puede ser ‘Domingo de pipiripingo’.


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Un libro estupendo, tierno, divertido, valiente, imprescindible. El premio con el que ha sido distinguido y las críticas lo avalan:
“Con una mirada inocente y tierna, divertida e inteligente, aborda María Jesús Jabato la relación entre una abuela enferma de Alzheimer y su nieto en Domingo de pipiripingo, obra ganadora el Premio “El Príncipe Preguntón” que acaba de publicar la prestigiosa editorial Hiperión en su colección “Ajonjolí”. La escritora burgalesa ha compuesto una obra valiente, llena de verdad, conmovedora y terapéutica porque afronta una situación terrible, lo que es un infierno cotidiano para muchas familias, con tanta sutileza que acaba convirtiendo ese trance en un cielo de amor incondicional, cariño, comprensión y esperanza.
Es un libro para niños de edades comprendidas entre 0 y 100 años o más. Una obra que ahuyenta la tristeza que la impregna, que la zarandea advirtiéndole con una sonrisa que no será suya la victoria. Que cuando hay amor, cuando median los besos y el cariño, hasta el terremoto doméstico que una enfermedad provoca puede ser mitigado. Porque si hay ternura se asientan los cimientos de la esperanza y de la vida”.
R. Pérez Barredo – Diario de Burgos – 24.11.08 http://www.diariodeburgos.es/noticia.cfm/Vivir/20…
“¿Por qué está siempre en la luna? Inocente, directa, reveladora, natural, cándida, tierna, graciosa … Es sólo un verso, pero ya descubre la manera con la que la escritora burgalesa María Jesús Jabato se acerca a la enfermedad de Alzheimer. Lo hace, traviesa, divertida y respetuosa, a través de los ojos de un niño en Domingo de Pipiripingo.
El volumen cuenta cómo vive un niño la llegada de la abuela a casa cuando no viene de visita de domingo, sino para quedarse. “Para el niño es una fiesta porque cree que la llegada de la abuela significa un mundo diferente, una situación nueva, pero la abuela no se comporta como otras veces, tiene un problema, se le olvidan las cosas, que para el niño son disparates. Él lo considera desde su punto de vista, de diversión y afianza la relación entre ambos” relata la autora, quien define la obra como un manual de ternura.
Y Jabato lo escribe de una manera desenfadada, echando mano de canciones infantiles de siempre, con palabras de fácil comprensión y, a la vez, juguetona, incluso se atreve a coquetear con la forma de los versos.”
A.S.R. – El Correo de Burgos – 8 diciembre 2008
Con 'Domingo de pipiripingo' obtuvo María Jesús Jabato, en el pasado mes de abril, el II Premio 'El Príncipe Preguntón' que otorga la Diputación de Granada. El libro lleva el título del primer poema, y en parte responde a lo que ese texto representa. Solo en parte, porque ese texto representa una forma de jugar que está pasando al olvido: juegos que se acompañaban con canciones (o viceversa), y que se realizaban en la calle cuando no existía, entre otros, el peligro de los coches.
El libro es mucho más. Porque en él se enhebra exquisitamente una historia: la de la cariñosa relación entre una entrañable abuela que padece alzhéimer, y su nieto. En el poemario descubrimos ese amor que pasa por momentos diversos: la llegada de la abuela, los cuentos que ésta narra, sus aficiones, sus instantes de ensimismamiento, sus olvidos, sus despistes, su disposición ante el nieto.
Delicadeza y humor
En un delicado tono de humor, la autora traza poemas sobre los problemas que conlleva la enfermedad. Hay mucho amor y mucho calor en ese humor, que respeta, que acoge, que también sufre, que no acusa. La paulatina pérdida de la memoria de la abuela no origina lamentos, ni recriminaciones, ni abandonos. Asumida la enfermedad, nada es condenable, todo es comprendido y comprensible.
Cuando la abuela sale de casa y se pierde, la letra se encorseta en un soneto, porque el pecho se siente más apretado por el dolor, pero cuando la abuela regresa, el aliento poético recupera su libertad de expresión. En el libro se utilizan muchas estructuras poemáticas diferentes, según el motivo que se analiza y poetiza. El conjunto mantiene un tono muy parejo de lirismo, que no disminuye en ningún momento.
Diario Sur 12/12/08