
Blanca Clavijo, presidenta de AFAL
Uno de los puntos relacionados con los enfermos de Alzheimer que hay que revisar es, según la presidenta de la Asociación Nacional de Alzheimer (AFAL), es la regulación jurídica del consentimiento informado, el permiso que todo enfermo debe dar para que se le practiquen ciertas pruebas o se le pongan algunos tratamientos, salvo en caso de grave riesgo para el paciente o para sus familiares.
Es necesario clarificar qué ocurre cuando es un enfermo de alzheimer el que ha de dar un consentimiento informado. A su entender, estos pacientes debieran estar incapacitados jurídicamente, pues no tienen capacidad de obrar.
“Las personas que no tienen capacidad de obrar deben estar protegidas jurídicamente y, por tanto, incapacitadas”,
asegura Blanca Clavijo, presidenta de AFAL.
Para ayudar a los médicos de Primaria a conocer mejor la situación de un paciente con alzheimer y su familia y poderle derivar a instancias, como las asociaciones de afectados, donde le ayuden a solventar problemas como el de la incapacidad, los colegios de médicos han editado “Evidencia científica en enfermedad de alzheimer“, una guía en la que se habla también de los últimos avances de la patología, explicó el vicesecretario del Consejo general de Colegios de Médicos de España, Francisco Toquero.


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Es un tema delicado, la voluntad de la propia persona siempre tendría que ser la prioridad; pero aquí no existe voluntad… no son personas capacitadas para tomar ese tipo de decisiones, eso está claro; solo que, en caso de que no haya familiares, ¿quién tomas esas decisiones por ellos? Es complicado…