Si alguien en nuestra familia padece Alzheimer, existe el temor de que en un futuro nosotros nos veamos afectados por la enfermedad. Es por eso que la noticia publicada en Medlineplus me llamado mucho la atención pues señala que investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pennsylvania  han llevado a cabo un estudio, una especie de test que revela la posible presencia de Alzheimer.

Los expertos evaluaron en la investigación dos marcas clásicas del Alzheimer: la proteína beta 42 amiloide, que forma placas pegajosas en el cerebro, y niveles anormales de proteína tau, que provoca enredos fibrosos en el mismo, con lo cual se tienen mayores probabilidades de desarrollar la dolencia.

Este tipo de análisis, que busca los llamados marcadores biológicos de la enfermedad, puede ayudar a los investigadores a dar un mejor enfoque a los ensayos clínicos y puede conducir a mejores estrategias para evitar que desórdenes leves de la memoria avancen y se conviertan en Alzheimer.

Las mediciones predijeron con exactitud qué pacientes con problemas de memoria iban a desarrollar Alzheimer en el 87 por ciento de los casos. La prueba también descartó la enfermedad en el 95,2 por ciento de los voluntarios.